Cómo disfrutar de las vacaciones en el hogar

Sus hijos pueden tener unas divertidas vacaciones en casa; con entretenimiento, descanso y ahorro garantizado, sin necesidad de pagar planes vacacionales o programar largos viajes fuera de la ciudad.

La mejor forma de aprovechar en el hogar esas semanas de receso escolar es compartiendo distintas actividades con la familia y los amigos. La clave es organizar con anticipación un calendario de opciones con todo lo que pueden hacer durante ese período de descanso.

Elabore el plan con sus hijos tomando en cuenta sus gustos, habilidades y deseos. Y sea flexible, la idea es considerar una variedad de posibilidades para divertirse; revisar la agenda cada día y ajustar las actividades según lo que resulte mejor, lo que más convenga y satisfaga a todos.

A continuación le ofrecemos un puñado de ideas que pueden servirle de punto de partida para abrir su imaginación y preparar su propio plan vacacional en casa:

Actividades en grupo con los primos, amigos o vecinos

Programe actividades que sin duda serán más divertidas si se realizan en grupo. Puede ser una tarde de meriendas en el jardín, un maratón de películas, o una pijamada (o piyamada, noche o fiesta de pijamas) al aire libre ¡con carpas y linternas incluidas!

Lo importante es salir de la rutina y compartir tiempo con otros. La ventaja de las actividades grupales es que no siempre tendrán que ser en una misma casa. Para los pequeños visitarse entre sí, hoy en una casa y mañana en otra, es también una manera de pasarla bien.

Juegos de mesa tradicionales

Plantéeles una tarde lejos del computador, el teléfono móvil y la televisión. Un maratón de juegos de mesa les hará pasar un rato diferente y concentrar su atención en actividades distintas a lo que ahora acostumbran los chicos debido al avasallante mundo de internet.

Juegos como Memoria, Monopolio, Ludo, Damas chinas, Scrabble, los rompecabezas, las cartas y el ajedrez son herramientas muy positivas para los niños, con dinámicas que además de distraerlos les ayudan a desarrollar diversas habilidades.

¡Los niños, a cocinar!

Será una gran oportunidad para involucrarlos y sensibilizarlos con la cocina, la importancia que tiene y la dedicación que requiere. Además, puede ser una manera de conocer sobre la cultura de otros países si se animan a preparar platillos de otras regiones del mundo.

Arme una lista de recetas sencillas que sean del agradado de todos: Tortas, ponqués, galletas, o ensaladas u otro plato salado que luego puedan degustar; y defina en el calendario los días que dedicarán a ser chefs. Puede proponer un día de postres y otro para elaborar platos de alguna región del mundo. Lo ideal es que durante todas las vacaciones puedan elaborar al menos dos o tres recetas.

Tenga en cuenta lo divertido que puede ser armarles el escenario completo, así que no descarte el uso de gorros y delantales. Aproveche de enseñarles que la máxima en una cocina es la limpieza, el orden y ponerle corazón a lo que se hace.

Show de talentos

Todos tenemos talentos, por lo que pueden dedicarse algunos días a disfrutar y a aprender de las habilidades de otros. Por ejemplo, si papá es bueno con el dibujo, estaría bien pasar una tarde aprendiendo a dibujar. O si alguno de los niños practica artes marciales podrían disponer de un día para aprender movimientos y destrezas con el pequeño karateca.

En vacaciones también puede estimular las aptitudes de los pequeños. Una tarde de manualidades será ideal para los niños que son hábiles con sus manos. Pueden dedicar jornadas a elaborar portarretratos, cajas decoradas, pulseras o collares, e inclusive hacer papagayos para luego salir al parque a echarlos a volar.

Una noche de teatro, por ejemplo, resultará magnífica para aquellos con capacidades histriónicas.

Permítales el tiempo para proponer ideas, armar las historias, crear vestuarios, construir en casa el escenario y ensayar. Anímelos a incorporar música y humor. Y, finalmente, invite a la familia y los amigos a disfrutar del espectáculo, será un momento inolvidable para todos.

No olvide repasar los estudios

Está demostrado que descansar por un tiempo prolongado y desconectarse de las actividades cotidianas mejora nuestro rendimiento. Igualmente hay estudios que confirman que los niños que disfrutan de sus vacaciones realizando actividades diferentes y compartiendo con sus seres queridos rinden mucho más al volver a clases.

Dedique entonces el receso escolar a descansar realmente de la jornada educativa. Eso sí, sobre todo para niños con un bajo rendimiento, se recomienda destinar tiempo a practicar las materias que les han sido más difíciles. Planifique con ellos los horarios que tendrán reservados para
repasar los estudios, pero sin olvidar que descansar y distraerse es lo más importante de las vacaciones.

Disfrutar de la ciudad

Existen infinidad de opciones para que los niños se diviertan durante sus vacaciones en el hogar.

Mas también puede encontrar en la ciudad diversas y accesibles alternativas para distraer a sus pequeños y así evitar que se abrumen de pasar mucho tiempo en casa.

Pasar un día en el parque manejando bicicleta, patinando, jugando al aire libre y compartiendo alguna fresca merienda siempre será una agradable experiencia. Además, es habitual que durante el período de vacaciones se establezcan programaciones especiales y gratuitas en museos u otros espacios culturales, las cuales pueden servir para salir de casa y disfrutar de momentos diferentes en familia.

¡Relájese!

Es tiempo de vacaciones, así que aunque tal vez solo sean los niños quienes tengan tiempo libre en casa, procure dedicar más tiempo a estar con su familia. No les deje a un lado las responsabilidades del hogar a los pequeños, pero tenga en cuenta que puede ser más flexible. Y lo más importante, aproveche también para descansar un poco más, disfrutar, distraerse y compartir agradables momentos con sus seres queridos.

 

 

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