¡Adiós a las hormigas!

Las hormigas aparecen en cualquier espacio de la casa. Su trabajo silencioso, en búsqueda de alimentos para su comunidad, es permanente y no conoce límites de tiempo ni distancia. Evitarlas comienza por prevenir su llegada al hogar, impidiéndoles el acceso a los alimentos de la despensa -al almacenarlos en bolsas y envases herméticos- y manteniendo todos los rincones de la cocina y comedor siempre limpios.

 

Si luego de aplicar diariamente una higiene exhaustiva siguen apareciendo hormigas en ciertas zonas, es momento de poner en práctica métodos ecológicos para alejarlas del lugar, los cuales resultan más seguros que los insecticidas químicos, que pueden poner en riesgo la salud de su familia y mascotas.

 

Una receta casera efectiva para ahuyentar a las hormigas es esparcir canela o pimienta roja molida en sus rutas, pues el olor de estas especies las repele. Sin embargo, más allá de alejarlas, es importante aplicar un plan que elimine a la comunidad entera.

 

Un informe publicado por el Colegio de Agricultura de la Universidad de Kentucky, Estados Unidos, refiere que el error más común que las personas cometen cuando están tratando de erradicar a las hormigas es atacar solo a las que se ven: “Este método no consigue eliminar el problema porque las hormigas que están sobre la superficie son una porción pequeña de la colonia en total. Hay miles de hormigas adicionales y una hormiga reina que pone huevos escondidos por algún lugar en el nido”. De manera que la clave para el control de esta plaga es usar cebos que las hormigas lleven al nido para envenenar a los otros miembros de la colonia.

 

Uno de los señuelos caseros más recomendados son las bolitas hechas con leche condensada y ácido bórico, pues la concentración de azúcar las invita a comer y a llevar al nido esta mezcla tan atractiva como letal.

 

Atacar el nido de las hormigas
Ubicar el nido de las hormigas es indispensable para la erradicación del grupo en su totalidad. Observar y seguir el camino que estas hacen diariamente permite encontrar su sitio de origen; en el caso de que no observe una clara definición en la ruta, coloque un caramelo en el suelo para atraerlas en masa e identificar su lugar de procedencia.

 

Por lo general, los nidos de las hormigas están ubicados en áreas abiertas: la tierra del jardín, el tronco de un árbol  o debajo del cemento. Una alternativa que promete efectividad en días soleados es vertir amoníaco dentro del nido; puede probar también abrirle huecos e inundarles la casa de agua hirviendo. Si persisten, es el momento de hacer uso de algún veneno especial para tal fin, cuidando siempre que sus niños y mascotas se mantengan alejados de la zona.

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